Hasta el 30 de junio de 2026, los profesionales, empresas y entidades interesadas podían consultar el borrador.
Una vez ha finalizado este proceso, la futura UNE 100030:2026 sustituirá a la edición publicada en 2023 y se convertirá en el principal documento técnico de apoyo para la aplicación del Real Decreto 487/2022, modificado por el Real Decreto 614/2024, que regula los requisitos sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis en España.
¿Qué es la norma UNE 100030?
La UNE 100030 es la norma técnica de referencia para la prevención y el control de Legionella en instalaciones que utilizan agua y pueden generar aerosoles.
Su finalidad es proporcionar criterios técnicos para diseñar, implantar y mantener medidas eficaces que reduzcan el riesgo de proliferación de la bacteria, ayudando a titulares de instalaciones, empresas de mantenimiento y profesionales del sector a aplicar correctamente las exigencias establecidas en la normativa sanitaria.
Aunque las normas UNE son, con carácter general, de aplicación voluntaria, constituyen un referente técnico ampliamente reconocido y facilitan la aplicación de las buenas prácticas y del estado actual de la técnica.
¿Por qué se revisa la edición de 2023?
La versión de 2023 supuso un importante cambio al adaptarse al nuevo marco regulatorio establecido por el Real Decreto 487/2022 e incorporar los Planes de Prevención y Control de Legionella (PPCL) y los Planes Sanitarios frente a Legionella (PSL) como elementos fundamentales de la gestión del riesgo.
Tras varios años de aplicación práctica, el grupo de trabajo responsable de la revisión ha identificado aspectos susceptibles de mejora para hacer la norma más clara, homogénea y sencilla de aplicar.
El objetivo de esta revisión no es modificar las obligaciones establecidas por el Real Decreto, sino perfeccionar el documento técnico e incorporar la experiencia acumulada por empresas, titulares de instalaciones, profesionales y administraciones sanitarias.
Principales novedades de la futura UNE 100030:2026
Aunque el texto definitivo todavía puede sufrir modificaciones durante el periodo de información pública, el proyecto incorpora diversas mejoras dirigidas a facilitar la implantación de los programas de prevención y control.
Planes Sanitarios frente a Legionella más prácticos
Uno de los principales objetivos de la revisión es convertir los Planes Sanitarios frente a Legionella en una auténtica herramienta de gestión del riesgo y evitar que se limiten a ser un requisito puramente documental.
La nueva propuesta busca simplificar y estandarizar la documentación, reforzando la aplicación de los principios del Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC) y de las recomendaciones internacionales sobre gestión del riesgo sanitario.
De este modo, los PSL deberían ser más ágiles, operativos y adaptados a las características reales de cada instalación.
Actualización de la evaluación del riesgo
La revisión incorpora mejoras en la metodología utilizada para evaluar el riesgo de proliferación de Legionella.
Entre las novedades previstas se encuentra la revisión de los criterios de valoración, la actualización de determinados índices y el perfeccionamiento de las herramientas de análisis, con el objetivo de facilitar una evaluación más objetiva y adaptada a las características de cada instalación.
Revisión de definiciones y criterios técnicos
La futura edición también revisará definiciones, conceptos y criterios técnicos para reducir posibles interpretaciones divergentes entre empresas, titulares de instalaciones, consultores y autoridades sanitarias.
Esta actualización debería aportar mayor seguridad técnica y facilitar una aplicación más homogénea de los programas de prevención y control.
Actualización de protocolos por tipo de instalación
El proyecto actualiza procedimientos relacionados con la prevención, el mantenimiento y el control de instalaciones susceptibles de generar aerosoles, entre ellas:
- Sistemas de agua fría de consumo humano y agua caliente sanitaria.
- Torres de refrigeración y condensadores evaporativos.
- Sistemas de riego por aspersión.
- Nebulizadores y sistemas de humidificación.
- Fuentes ornamentales y otras instalaciones que generen aerosoles.
- Otras instalaciones incluidas en el ámbito de aplicación del Real Decreto 487/2022.
Estas modificaciones buscan mejorar simultáneamente la seguridad sanitaria, la eficacia de los programas de mantenimiento y la aplicación práctica de las medidas preventivas.
Nuevos anexos y mejoras documentales
El proyecto revisa numerosos anexos técnicos e incorpora nuevas herramientas destinadas a facilitar la elaboración y gestión de la documentación.
Entre las principales mejoras previstas destacan:
- Actualización y ampliación de definiciones.
- Revisión de los modelos de evaluación del riesgo.
- Mejoras en la metodología de elaboración de los PSL.
- Nuevas recomendaciones para instalaciones de mayor complejidad.
- Simplificación de determinados registros y documentos.
- Incorporación de criterios específicos para instalaciones centralizadas de agua caliente sanitaria.
¿Qué supone esta actualización para las empresas?
Aunque la futura UNE 100030:2026 no creará por sí sola nuevas obligaciones legales, sí actualizará el principal estándar técnico utilizado por el sector para interpretar y aplicar el marco normativo vigente.
Por este motivo, las empresas especializadas en prevención y control de Legionella, las empresas de mantenimiento, los laboratorios, las consultoras y los titulares de instalaciones deberán revisar sus procedimientos internos una vez que la norma sea publicada definitivamente.
Será especialmente recomendable comprobar:
- La adecuación de los Planes de Prevención y Control de Legionella.
- La estructura y el contenido de los Planes Sanitarios frente a Legionella.
- Los procedimientos empleados para la evaluación del riesgo.
- Los protocolos de mantenimiento, revisión, limpieza y desinfección.
- Los sistemas de vigilancia, verificación y control.
- Los registros y la documentación utilizada durante inspecciones y auditorías.
- La formación y las instrucciones facilitadas al personal responsable.
¿Es obligatoria la norma UNE 100030?
Las normas UNE son, con carácter general, documentos técnicos de aplicación voluntaria, salvo que una disposición legal, un contrato o un pliego establezca expresamente su cumplimiento.
No obstante, la UNE 100030 constituye una referencia técnica de gran relevancia para interpretar y aplicar las medidas de prevención y control de la legionelosis.
Su aplicación puede ayudar a justificar que los procedimientos adoptados se ajustan a las buenas prácticas profesionales y al estado actual de la técnica, pero no sustituye al cumplimiento de las obligaciones establecidas en el Real Decreto 487/2022 y en el resto de la normativa aplicable.
Periodo de información pública hasta el 30 de junio de 2026
El proyecto de norma permanecerá sometido a información pública hasta el 30 de junio de 2026.
Durante este periodo, los profesionales y entidades interesadas pueden consultar el proyecto a través del portal habilitado por UNE y presentar comentarios, observaciones o propuestas de modificación.
Debe tenerse en cuenta que el texto se encuentra todavía en fase de tramitación, por lo que las novedades descritas podrían experimentar cambios antes de la publicación de la versión definitiva.
Un paso más hacia una gestión preventiva basada en el riesgo
La evolución de la regulación sobre Legionella refleja un cambio de enfoque: pasar de modelos centrados principalmente en la realización periódica de tratamientos a sistemas de gestión preventiva fundamentados en el conocimiento de la instalación, la evaluación continua del riesgo y la adopción de medidas correctoras proporcionadas.
La futura UNE 100030:2026 reforzará previsiblemente esta filosofía, aportando herramientas más claras, homogéneas y adaptadas a la realidad de las instalaciones.
Su publicación supondrá una oportunidad para revisar los programas de prevención existentes, mejorar la gestión documental y reforzar la protección de la salud pública.
Aviso: El proyecto PNE 100030:2026 se encuentra en fase de información pública. Las novedades no deben considerarse definitivas hasta la publicación oficial de la norma.